From Astrología

Primera luna nueva del año

La luna nueva, como su nombre indica, llama a lo nuevo, a lo que empieza. Excelente momento para inicios, escribir intenciones, empezar algo. Al estar en Capricornio, signo de la estructura, de la responsabilidad, del hacerse cargo, empieza hoy un proceso de compromiso. Este durará seis meses y culminará en julio de 2019, con la luna llena en el mismo signo.

¿Cómo podemos pensar este momento, entonces?

Pues tomando el control de todo aquello que está en nuestra vida ahora misma. Al menos, en cuanto nos sea posible.  Al fin y al cabo, si no nos hacemos cargo de lo que tenemos, no podemos ser verdaderamente libres. Es el acceptar lo que se queda (y rechazar lo que no) el movimiento que nos hace libres. Será entonces cuando dejemos de quejarnos de lo pobrecitos que somos, de que si nuestros padres no apoyaron nuestros sueños o de que la vida es injusta, muy especialmente con nosotros. Para dejar de ser víctimas de nosotros mismos y parar de quejarnos hace falta que tomemos una buena dosis de realismo.

Si estamos descontentos con lo que tenemos, vamos a analizar qué podemos hacer, vamos a tomarnos un tiempo para trazar un esquema que nos lleve al cambio, vamos a ver qué pequeños cambios podemos hacer para empezar a dirigirnos hacia ese otro lado. Decidir, planificar, estructurar, comprometerse. De esto va esta luna nueva en Capricornio. De empoderarnos, de tomar decisiones y sobretodo de responsabilizarnos de ellas.

Te animo a escribir, a poner en palabras lo que se mueve dentro de ti al pensar en compromiso, estructura, responsabilidad. Puede ser muy beneficioso a largo plazo escribir una lista de intenciones realistas para estos próximos seis meses.

¿De qué te quieres responsabilizar ?

Luna negra

El próximo lunes día 6 la luna será nueva en el signo de Capricornio. Será cuando veamos en el cielo una línea fina y brillante que nos anunciará un nuevo inicio. Hablaremos de eso. Pero antes del lunes, es decir, ahora, se nos abre la posibilidad de poner nuestra intención afín a la luna negra.

Con la luna negra es un momento acertado para el retiro, para la búsqueda interior, para que pases tiempo sola. Quizás también para escribir en tu diario, para prepararte un té y para mirar ensimismada por la ventana.

También es un buen momento para disfrutar de la limpieza que hemos hecho en la fase anterior, la menguante. Para gozar de este nuevo sitio que habitamos, más limpio, más cierto y en paz. Si no has hecho esta limpieza de tus espacios, los físicos y los interiores, te recomiendo (excepto que sea una urgencia) que lo dejes para más adelante. Ahora es momento de silencio y poco más.

La luna negra dura un día y medio o dos. Justo el fin de semana que tenemos por delante. Espero que lo disfrutéis y buceéis en paz por vuestro interior.

Luna y el símbolo

Vamos a ver algunos hechos básicos, que todos sabemos, pero que vale la pena recordar, ya que arrojan significado. Y esto nos interesa.

Primero que la luna no tiene luz propia, la refleja del Sol. Es por este motivo que en relación a la posición entre ambos, desde la Tierra vamos a ver una luna creciente, una luna llena, etc. Segundo recordar que la luna gira alrededor de la tierra (tarda unos 29,5 días) y esto la convierte en el único satélite natural del planeta en que vivimos. Vale la pena prestarle atención.

Los lenguajes simbólicos siempre relacionan la luna con el mundo emocional. Acuoso y algo misterioso. Pues la luna se refiere a la vida nocturna. Rige aquello que está escondido y que no soportaría una luz directa. Reina de lo húmedo y de lo blando. De lo que aún no está preparado para brillar. La luna habla de nuestras respuestas instintivas, de nuestro “software” de serie y, por lo tanto, nos cuenta cuál es el lugar donde nos sentimos más cómodos y protegidos. La luna es la protección y el protegido, nuestra guarida. El huevo es luna y también lo es el útero, las cuevas son luna, los brazos de la madre son luna y también lo es la cuna. La luna es nuestro espacio de confort y cuidado. Donde ir para estar a salvo, pero dónde no nos podemos quedar a vivir si queremos crecer.

La luna es ambigua. En el cielo vemos sus fases. cada día distinta. La luna es esto y lo contrario, es inicio y es fin, es crecer y es menguar. Pero también sabemos con certeza que todo lo que hemos visto va a repetirse. De aquí que se relacione con los patrones aprendidos en nuestra niñez. La luna es el ejemplo más bello y simple de cualquier proceso cíclico.

Hay mucho por contar sobre la luna y sobre cómo podemos trabajar con su símbolo. Podemos empezar mirando el cielo.